La
Fundación Global Nature junto a la Asociación
para la Conservación del Mar Tenerife Conservación,
en estrecha colaboración con el Área de Medio
Ambiente del Cabildo de Tenerife y la Autoridad Portuaria
de Tenerife, siendo consciente de la problemática
ambiental costera, puso en marcha durante el pasado verano
de 2006, el Proyecto Monachus para desarrollar actividades
de sensibilización social complementando los conocimientos
y experiencia de personas, empresas y administraciones locales.
Con el fin de conocer el estado de conservación de
las costas y áreas marinas colindantes de la isla
de Tenerife mediante el análisis de la riqueza biológica
y su estado de conservación frente a las amenazas
potenciales. Motivar opiniones entre la población
local acerca de los problemas de conservación. Así
como advertir y exigir la toma de medidas protectoras y/o
correctoras subsiguientes y con ello apoyar e incentivar
a la población local, a convertirse en activos defensores
de su medio ambiente costero.
Entre
el 9 de septiembre y el 13 de octubre se ha realizado el
análisis de un 60% del litoral de Tenerife. A bordo
de la embarcación B.I. MONACHUS han participado 200
voluntarios, que organizados en pequeños grupos de
8 personas, han recorrido 765 millas náuticas anotando
sistemáticamente los recursos naturales y todo lo
que fue considerado como impactos, focos de contaminación,
espacios alterados, molestias sobre especies animales, alteraciones
del medio y transformaciones del litoral de los distintos
sectores visitados.
Durante
el proyecto se han tenido 88 avistamientos de 6 especies
de cetáceos pertenecientes a 4 familias: Rorcual
norteño (Balaenoptera borealis), Zifio de Blainville
(Mesoplodon densirostris), Calderón tropical (Globicephala
macrorhynchus), Delfín mular (Tursiops truncatus),
Delfín moteado del Atlántico (Stenella frontalis)
y Delfín de Fraser (Lagenodelphis hosei), siendo
esta última una de las escasas observaciones realizadas
en el territorio nacional.
Entre
las aves se han realizado aproximadamente un millar de observaciones
pertenecientes a 25 especies diferentes entre las que destacan
las amenazadas Pardela chica (Puffinus assimilis), el Petrel
de Bulwer (Bulweria bullwerii), la Pardela pichoneta (Puffinus
puffinus) y las escasas, en aguas Canarias, Pardela sombría
(Puffinus griseus), Págalo rabero (Stercorarius longicaudatus),
Gaviota de Sabine (Larus sabinii) y Gaviota de Audouin (Larus
audouinii). La más frecuente y numerosa fue la Pardela
cenicienta (Calonetris diomedea) detectándose bandos
de varios centenares de aves que en varias ocasiones fueron
observados alimentándose junto a cetáceos
y tunidos.
Además
de aves y cetáceos, se observaron algo más
de una decena de tortugas bobas (Caretta caretta), tres
de ellas permanecían enmalladas en artes de pesca
abandonadas a la deriva, además de otra que mostraba
graves heridas en su cuerpo. En algunas áreas de
alta diversidad y coincidiendo con días de calma
e observaron varias especies de tiburones y numerosos invertebrados
pelágicos (medusas, sálpidos, pirosómidos).
Como
principales problemas de conservación se han detectado
un alto grado de transformación del litoral por urbanizaciones,
principalmente turísticas, que han invadido la zona
costera e infraestructuras tipo puertos, playas artificiales
y campos de golf. Se ha detectado una alta presencia de
residuos, principalmente plásticos, provenientes
de actividades de ocio en las zonas costeras. Estos se observaron
mayoritariamente los días de calma, en los que las
corrientes los agrupan y llevan a la superficie, formando
en ocasiones manchas de considerable tamaño. Además
se detectaron diversos residuos proveniente de la actividad
pesquera, mallas, redes, y utensilios de pesca proveniente
probablemente la alta actividad pesquera, que se desarrolla
en aguas próximas al archipiélago. En líneas
generales los principales problemas de conservación
detectados en el entorno litoral de la Isla, guarda una
importante relación con la actividad turística
que recibe anualmente varios millares de visitantes. Además
de importantes problemas de gestión y ordenación
de los recursos naturales costeros, derivados de un amplio
desconocimiento de estos valores tantos entre los profesionales
de “la mar” como entre la población y
las administraciones que poseen competencia en este ámbito.
Analizados
los problemas de conservación se plantean como principales
acciones de conservación una serie de intervenciones
que parten de difundir los valores naturales de nuestro
litoral entre la población local y turistas que visitan
la Isla, así como comprometer a las administraciones
en su conservación. De este modo se traza la urgente
declaración de dos reservas marinas de interés
pesquero en el entorno de Teno – Isla Baja y Anaga,
así como estudiar la posibilidad de otra en la costa
sureste; la creación de un foro de trabajo y participación
sobre la conservación del litoral; la realización
de campañas y programas de limpieza y restauración
de ambientes costeros de alto valor ecológico; la
dotación de financiación o subvenciones que
sirvan para tener un conocimiento actualizado del estado
de conservación de la biodiversidad marina; Creación
de un cuerpo de vigilancia y seguimiento efectivo de la
actividad turística de “whale-watching”,
que garantice la supervivencia del recurso; y sobre todo
la ejecución de campañas educativas, informativas
y de sensibilización que acerquen el desconocido
medio marino a la población local y visitante.
En
definitiva la realización del PROYECTO MONACHUS ha
supuesto una excelente oportunidad para contribuir a los
fines de conservación compatibles con el disfrute
público de la costa de Tenerife, al ofrecernos la
oportunidad de comunicar la importancia de las acciones
de mejora ambiental y la realización de actividades
formativas orientadas a propiciar un cambio de actitud en
nuestra relación con el mar.
Descargar
documento de resultados en pdf
Fundación
Global Nature
www.fundacionglobalnature.org
canarias@fundacionglobalnature.org
Tenerife
Conservación
www.canariasconservacion.org
canariasconservacion@yahoo.es