La cigüeña
blanca (Ciconia ciconia) es una de las aves más populares
y bellas que pueblan el territorio extremeño, indicándonos
con su abundante presencia las excelencias ambientales de nuestra
región y el carácter afable y tolerante de sus gentes.
La especie
sufrió una marcada regresión poblacional durante la
segunda mitad del siglo XX, pero gracias al esfuerzo de todos los
extremeños sensibilizados por su entorno, las cigüeñas
anidan otra vez en nuestros pueblos y ciudades, habiéndose
recuperado su población en los últimos años,
lo que nos sitúa a comienzos del siglo XXI ante una situación
esperanzadora.
Pero
aún existen múltiples peligros para esta especie protegida,
uno de ellos tiene su origen en las cuerdas sintéticas o de
"paca". Estas cuerdas se utilizan habitualmente para embalar
la paja y el forraje que sirven de alimento al ganado. Las cigüeñas,
al buscar alimento y material para construir sus nidos recogen las
cuerdas para "tapizar" el interior de su nido lo que supone
un grave peligro para sus pollos, los cigoñinos.
Las cuerdas
suelen enredarse a sus patas e incluso al cuello, pico o las alas.
Son muy resistentes y el animal no es capaz de deshacerse de ellas.
La cuerda va estrangulando la zona afectada provocando deformaciones,
amputaciones y muchas veces la muerte de los cigoñinos. Anualmente
mueren en España el 30% de los pollos por estas causas. En
la Comunidad Autónoma de Extremadura se han encontrado cuerdas
en casi la mitad de los nidos controlados.
Por eso,
la Fundación Global Nature, en colaboración con otras
entidades, realiza la Campaña Cigoñinos desde
1997 para reducir el grave riesgo sobre los cigoñinos.
En la
provincias de Badajoz y Cáceres, miembros y voluntarios de
nuestras organizaciones recorren en marzo y abril los pastos y campos
alrededor de colonias de cigüeñas para recoger las cuerdas
abandonadas. Es muy importante informar a los agricultores y ganaderos
para que no dejen las cuerdas sintéticas tiradas, o la mejor
solución, para que utilicen otro material alternativo para
atar las pacas de forraje.
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A partir
de junio, cuando los pollos han crecido un poco, los voluntarios empiezan
a controlar los nidos de las colonias más importantes. Seguidamente,
se realiza la tarea más delicada, el "descuerde",
subiendo a los nidos para retirar las cuerdas que las cigüeñas
han llevado al nido. Es una tarea delicada, por lo que se aprovecha
el anillamiento anual de cigoñinos para eliminar las cuerdas
y para trasladar a los pollos heridos que lo requieran al Centro de
Recuperación de Fauna Salvaje en Sierra de Fuentes (Cáceres),
recientemente creado por la Junta de Extremadura, donde se curarán
para posteriormente ser devueltos a su hábitat natural.
El no
abandono de cuerdas es de momento la única solución
posible a este problema, al menos hasta que no se consiga la sustitución
de las cuerdas sintéticas por otro material para atar las pacas.
Otra
parte muy importante de la Campaña es el
desarrollo de actividades de información y sensibilización
dirigidos a los agricultores y especialmente a sus hijos, por ello
se visitan los colegios de la Comunidad Autónoma en los que
se imparten charlas, se proyectan vídeos y se montan exposiciones.
También durante la "Semana de la Cigüeña"
en Malpartida de Cáceres, se realizan numerosas actividades
como talleres.
Desde
1999 se ha ampliado el ámbito del proyecto a las dos provincias
extremeñas, incorporándose como colaborador la asociación
AMUS (Asociación
por el Mundo Salvaje). En 2000 se eligieron 20 municipios nuevos en
los que no se había actuado anteriormente, diez por cada provincia.
La campaña del pasado año 2001 fue financiada por la
Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura
y por la fundación ambiental Suiza: Fundación Ciconia.